Salud, rock & roll y muchos datos
13 julio 2017

Salud, rock & roll y muchos datos

Por fin es jueves y no un jueves cualquiera, sino ese que ya huele a vacaciones de verano. ¡Casi han llegado! Sales por la puerta de la oficina, conectas los auriculares a tu smartphone, abres Spotify y reproduces a todo trapo tu lista ‘Desconexión’. Además, hoy es el Día Mundial del Rock y eso también hay que celebrarlo. Cuando ya ha sonado una buena selección de esos temas que sabes que te van a poner en ruta a tu destino de descanso y; de camino a casa, donde la maleta te espera casi cerrada; le das una oportunidad a las sugerencias que te hace la plataforma. Casi siempre encuentras varios temas o grupos que merecen la pena y, así de paso, los incorporas a tu lista: está bien renovarse de vez en cuando.  ¡Cómo te conoce Mr. Spoty!

Desde luego, nunca fue tan fácil descubrir música nueva casi a diario y eso, en un momento en el que en las emisoras musicales la variedad es poca y el espacio para lo nuevo casi nulo, ¡cuánto le deben nuestra cultura musical  y nuestra biblioteca a ese ente de la bolita verde! Otra vez, el responsable de hacerte las cosas más fáciles es el Big Data. Spotify es un ejemplo claro de destreza en su manejo. Los datos son la propia razón de ser de la compañía. Lo estudian todo, como cuenta en esta entrevista Eliot Van Buskirk, Data Storyteller de la compañía: desde las preferencias por ciudad, hasta lo que escuchamos en función del clima, el estado de ánimo o el momento del año.

100 millones de usuarios

La plataforma de música en streaming se lanzó en 2008 y desde entonces ha registrado más de 100 millones de usuarios, de los cuales 6 millones son premium. En 2006 Spotify compró The Echo Nest (compañía especializada en Big Data musical) con la que extrae datos para reconocer las preferencias de los usuarios y las tendencias musicales.

¿Qué datos recoge?

• Géneros más escuchados
• A qué hora escuchan música
• Dónde la escuchan (ver mapa de canciones top por país)
• Suscripciones a una playlists concreta
• Popularidad de los artistas
• Tiempo de reproducción (si pasas la canción antes de 30seg es un “no me gusta”)

Está claro que afinar al máximo en las recomendaciones mejorará considerablemente el engagement y, como consecuencia, la confianza llevará al usuario a querer mejorar aún más su experiencia de escucha y se convertirá en usuario premium; lo que a su vez hará que la plataforma disponga de más información sobre nosotros y pueda ofrecernos recomendaciones cada vez más  y más “como nosotros”. En este mundo eminentemente capitalista, nuestro consumo enriquece a otros y en el camino hay quienes no ven su trabajo justamente recompensado (preguntemos a lo artistas…), pero aunque el engranaje tenga que engrasarse para no penalizar en exceso a la parte creativa y responsable único y verdadero de nuestro disfrute, bendito sea ese Big Data que nos abre las maravillosas puertas de la música, y de la  cultura ¡Larga vida al rock!


¿Qué resultados obtiene?
50 millones de suscriptores de pago y un aumento de 5 millones en altas de usuarios en 2016 respecto a 2015. Todo esto gracias a establecer patrones de conducta para poder hacer recomendaciones y listas de descubrimiento en función de los gustos musicales de cada usuario