La odisea de incorporar el catastro a tus sistemas de información

Siempre he sido de los que piensan que nuestra capacidad de asombro y de aprendizaje de las herramientas y contenidos que utilizamos día a día en nuestro entorno laboral son claves a la hora de mejorar y evolucionar en el uso de estas.

Por ese motivo, reconozco que me llamó mucho la atención que, tras varios años trabajando a fondo con información catastral y todo lo que rodea el universo de bienes inmuebles. Una única frase me hiciera reflexionar al respecto de cómo se estaba utilizando dicha información teniendo en cuenta el origen para la que fue creada:

“Estamos utilizando para tomar decisiones estratégicas un universo de datos que fue construido con un objetivo exclusivamente recaudatorio”

Este concepto nos lleva a pensar en el catastro como en una herramienta con múltiples e interesantes funcionalidades pero que, para cumplir al 100% con nuestras necesidades, requerirá de un trabajo exhaustivo y especializado de estandarización y manipulación de sus contenidos. Si se me permite el símil, sería como ese estupendo robot de cocina que sirve para picar, amasar, cortar, rallar y cocinar pero que lleva consigo su grueso y complicado manual de instrucciones.

Déjenme continuar con la reflexión, podemos observar que el catastro no es ni mucho menos un origen de nueva creación, ni tan siquiera una fuente de contenido que se haya visto renovado frecuentemente en los últimos años. Ha sido de la mano de los científicos de datos y sus fiables modelos analíticos, basados en la ingente cantidad de información que el catastro les aporta, los que han hecho que este vetusto repositorio de información esté viviendo una segunda juventud. Ahora sólo queda leernos a fondo el grueso manual… y entender hasta donde podremos llegar con los ingredientes con los que contemos.

Llegados a este punto, estaremos de acuerdo en que, cuando nos situamos delante de todo este volumen de información, generalmente el objetivo que la mayoría buscamos se podría resumir en una única frase:

“¿Cuánto sabe el catastro del lugar dónde vivo o del local donde se ubica mi empresa?

¿Qué datos tiene y cuán fiables son?”.

Tras rellenar unos cuantos datos en la web apropiada y obtener como respuesta informaciones tan relevantes como sus dos referencias catastrales principales (de 14 caracteres para la parcela donde se ubica y de 20 para la del propio inmueble que buscamos), la superficie, el año de construcción y de la última reforma en caso de existir, las coordenadas exactas de su ubicación geográfica, su uso principal y la tipología de todos los elementos constructivos que la componen… en ese momento la imaginación se dispara y la pregunta cambia:

Y si he podido saber todo esto de mi vivienda/oficina…

¿Cuánto mejorarán mis decisiones estratégicas y comerciales cuando tenga toda esa información agregada a las bases de datos de mis clientes y potenciales?

Es aquí cuando nos encontramos con la reflexión antes mencionada. Querremos entonces tomar decisiones comerciales y de negocio basándonos en un universo de información cuya finalidad no es esa en absoluto, lo que conllevará que, al trabajar en el desarrollo de procesos automáticos con orígenes masivos de datos, tanto el volumen de cruces como la fiabilidad de estos con los datos catastrales se convierta en un importante dolor de cabeza.

El motivo es bien sencillo: la Dirección General del Catastro (o DGC para los más habituados a este tipo de universo de datos) diseña su repositorio de datos para OBTENER información y EN NINGÚN CASO PARA ENTREGARLA como a nosotros nos sería interesante. Así las cosas, si estás en ese barco, te va a tocar remar para llegar a buen puerto, no te quepa duda…

CONSEGUIR LA LLAVE MAESTRA

Llave

El Viaje al centro del Catastro te llevará por una odisea de hitos entre las que deberás resolver al menos los siguientes retos.

  • Cómo diablos cruzar los datos del catastro o la búsqueda de la “referencia catastral perdida”.
  • Estandarizar y normalizar previamente todo lo que quiera cruzar.
  • Trabajar con referencias catastrales 20.
  • Bonus Round. El hecho diferencial de las provincias forales. El catastro de País Vasco y Navarra.

DataCentric alcanza hasta un 85% en ratio de cruce con éxito con las referencias catastrales a nivel portal (referencia 14). Y alcanzamos hasta un 70% de éxito en el cruce con las referencias catastrales a nivel de inmueble (referencia catastral 20).

Para guiarte en esta odisea hemos realizado el siguiente e-Book. Guía para trabajar con el catastro como fuente de información. Pincha en este enlace para acceder a la Landing de descarga.

Fernando Jiménez

DataCentric | Grupo Tinsa

Responsable de proyectos